pensando en ti
nos conocimos un día cualquiera, en esas tardes intensas del ajetreo de Santiago, nuestro mundo en esos momentos. fueron miradas fugaces aún cuando en mi interior te sabia prohibido, por comentarios de las demás personas que luego serían nuestros más fieles guardianes. Los días pasaban tan rápido como nuestra juventud, tu sonrisa y tus canciones enlentecian el pasar de los minutos,hasta saber que ya no te vería sino hasta dentro de ocho horas, cuando nuevamente comenzara nuestra aventura de miradas furtivas y música dedicada a mis oídos. comenzamos de a poco todo se dio como en un sueño profundo lleno de esperanzas, de futuro, de amor, de felicidad, de separación, tormentas, dormir debajo de un asiento de un parque, jamás con miedo tu eras mi protector. recuerdo claramente la primera vez que ilusa me subí a la moto, esa joya que nos trasladaría a los lugares mas soñados. mi cabeza no dejaba de chocar con tu casco, aunque usaba mi casco también, por precaución claro, ahí ent...